viernes, 21 de marzo de 2008

JANIS JOPLIN - JIM MORRISON - UNCLE TIN

Vaya este título, a ver si con esos nombres conseguimos marcar alguna visita.

Dentro de poco más de 48 horas, comenzaremos el año lectivo en el programa... y lo haremos con la primera peripecia del año del inefable Uncle Tin. Ese lunes 24, el personaje prohijado por Horacio Machado, nos contó una anécdota de su delirante derrotero, que transcribimos aquí para aquellos que se lo hayan perdido.
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Y la gira, sí que es todo un acontecimiento. Ver a mis muchachos crecer artísticamente. Pa! Que emoción, te juro que se me hace un nudo en la tiroides. Y a partir de la salida del disco debut, el grupo comenzó a abrir los espectáculos de los Doors (en donde Jim Morrison jugó 45 manos de póquer durante la actuación de Salvation, junto a Jerry García, el Perro de Jerry García, Richard Prior y Telis Savalas, sobre el escenario, mas precisamente entre la batería y el teclado), Canned Heat (el conocido episodio del eructo cuadrafónico en technicolor) y para Big Brother. En este último me gustaria detenerme, ya que quisiera relatar un encuentro especial que tuve con Janis Joplin y del que salí con vida de milagro.
Eran las 2, 3 de la tarde. Un calor que mataba. Salvation en el escenario, quemando todo. Con clase, obvio. Yo, tras bambalinas, buscando una aguja de tejer lana (única arma efectiva contra el cocodrilo que habitaba el water del Fillmore East), me cruzo con la Joplin, en curda mal. Y que calor que hacía!! Mi Chris Goes!! Big Brother subía ni bien bajaran los chochamus.
Entonces le pregunto: che Janis, por casualidad una aguja de tejer lana? Porque los burritos que trajo Bill Graham no me parece que estuvieran en buen estado.
No habia terminado de decirle esto cuando me abombó el olor a sobaco que traía encima esta muchacha. Le juro que he visto cosas (y olido tambien) pero, que Chris Goes me perdone, prefería hacerme un submarino entre las patas de un lobo marino muerto, que acercarme otro centímetro a ésta. Pero ni bien quise alejarme, Joplin, cumpliendo a rajatabla su papel de ebria, me abrazó al grito de: “Hey, che, pará, vení un poquito, Tin! Que te quiero decir algo!” en eso se desploma sobre mí, y quedo debajo suyo, con mi nariz totalmente embutida en la axila derecha de la borracha. Entre el peso muerto y la inevitable intoxicación que estaba sufriendo, quedamos así por espacio de media hora, que fue cuando Lou Reed, que andaba haciendo el yiro, nos encontró. Me sacaron verde.
Joplin tiró un par de años más. Fijate lo irónico de todo! Yo preocupándome por los cocodrilos del water del Fillmore!!
Qué mente!!

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boomp3.com

1 comentários:

Fantômas dijo...

Copado tu blog, está interesante.

Si tenés ganas podés pasarte por el mío.

fantasmavelez.blogspot.com

Un abrazo.